¿QUÉ ES UN PROCESO DE DUELO?

Se considera  que un duelo se ha  superado, cuando  se atraviesa  el dolor y se construye un nuevo modo de vivir. Cuando logramos, luego de una pérdida significativa;  seguir con nuestra vida y volver a encontrar un sentido a nuestra existencia.

Este trabajo de transformación es lo que llamamos “proceso de duelo”.

Un proceso es una secuencia de pasos dispuestos con algún tipo de lógica que se enfoca en lograr algún resultado específico. Por eso el proceso debe ser activo y orientado a superar la crisis existencial que nos ha provocado la pérdida.

El mejor modo de lograrlo es ir  reconociendo los cambios, a nivel psicológico afectivo,  identificando emociones, y poder  poner en palabras lo que sentimos y nos preocupa, buscando  identificar qué nos pasa, y así lograr encontrar soluciones.

Generalmente la persona que está en duelo se pregunta: ¿Cómo sigo? ¿Qué tengo que hacer? ¿Para qué seguir?

Acompañan a todo el proceso diferentes emociones. La tristeza provocada por lo qué perdí y cambió mi vida. El enojo, por esta realidad que no puedo cambiar y que no busqué ni planeé, simplemente ocurrió. El miedo por el futuro y por el presente.  La culpa por no haber podido evitar lo que ocurrió.

Generalmente se tiene una  sensación de desvalorización « sin esa persona yo ya no valgo nada, no soy el mismo, estoy incompleto». De impotencia porque no soy dueño de mi destino y la muerte es irremediable. etc.

A nivel social y cotidiano es importante reconocer como ha cambiado la realidad en lo concreto, aquello que hasta ayer no estaba bajo nuestra responsabilidad y hoy depende de nosotros. Por ej. En caso de viudez generalmente los hombres presentan mayor dificultad en los temas relacionados al hogar como   cocinar, limpieza, el mantenimiento de la casa, cuidado de los hijos. Y  las mujeres en temas económicos,  afrontar los gastos, pagar la hipoteca, el colegio de los hijos si los hubiere, miedo a perder el status social alcanzado.

Es importante identificar estas dificultades y situaciones problemáticas, porque solo haciéndolas consientes podremos elaborar cambios y estrategias que permitan superarlas.

Distintos autores hacen diferentes clasificaciones de las etapas del proceso de duelo,  pero la secuencia es siempre  similar, con las características propias de cada uno de los deudos.

Sigmund Freud definió el duelo como “la reacción frente a la pérdida de una persona amada o de una abstracción equivalente”. En el duelo, el sujeto ha experimentado una pérdida real del objeto, y en el proceso, que se prolonga el tiempo necesario para la elaboración de esta pérdida, se pierde  el interés por el mundo exterior, sustrayendo la líbido de todo objeto que no remita al objeto perdido.

Para explicar las etapas del duelo vamos a tomar la clasificación de

Elisabeth Kübler-Ross médica psiquiatra suizo-norteamericana,   una de las mayores expertas mundiales en la muerte, personas moribundas y los cuidados paliativos. Asimismo fue pionera en el campo de investigación de las experiencias cercanas a la muerte, siendo actualmente reconocida como una figura de máxima autoridad en la materia.

  • ETAPA DE NEGACIÓN O SHOCK no puede comprender lo que ha ocurrido. Hay aturdimiento, confusión.
  • FASE DE ENOJO, IRA: darse cuenta de esta nueva realidad lleva al descontento por no poder evitar la pérdida. Se buscan razones causales, se quiere comprender ¿Cómo paso? ¿Por qué paso? Hay mucho enojo y frustración por no poder cambiar lo sucedido. Generalmente sienten culpa.
  • FASE DE NEGOCIACIÓN se necesitan cambios concretos, se comienza a negociar consigo mismo Y con el entorno, entendiendo los pros y contras de la pérdida. Se intenta buscar una solución al caos que se está viviendo.
  • FASE DE DOLOR EMOCIONAL: Es la de mayor tristeza , es el momento de aceptación emocional que esta nueva realidad ha venido a quedarse. No puede volver la persona amada.
  • FASE DE ACEPTACIÓN: Se asume la pérdida, hay una transformación interior y asumen nuevas realidades y responsabilidades. Se construye un nuevo proyecto de vida.

              “Cuando ya no somos capaces de cambiar una situación, nos encontramos ante el desafío de cambiarnos a nosotros mismos”  Viktor Frankl.

 

Clor. María Luisa Vigas

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